Divisas

martes 21 de diciembre de 2010

Okupas: la cultura política peronista al desnudo.

¿Que mundo podemos legarle a nuestros hijos si permitimos que se eduquen simpatizando con la marginalidad, la mediocridad, el desapego al sacrificio o el nulo sentido de la responsabilidad? ¿Qué mensaje les llega si el estado, el tutor de la civilidad, para ejercer la autoridad que le delegamos, tiene poco menos que pedir perdón? ¿Puede desarrollarse una sociedad donde se negocia la aplicación de la ley? ¿Pueden otros creer en nosotros como sociedad si observan que nuestros gobiernos actúan con ambigüedad y conveniencia en el ejercicio de las normas? ¿Podemos instituirnos como una sociedad que va en búsqueda del progreso si esmerilamos sin vacilar los valores que tenemos que esculpir en las nuevas generaciones? No todo esta perdido. Podemos cambiar la historia. Otra Argentina, la que seguramente desearías legarle a aquellos que amas, es posible. Sí. Miralos de frente, fijo y a los ojos. Emocionate. Pensá en ellos. Pensá en su futuro. Porque ellos, tus hijos, representan todo en tu vida. Y estoy seguro que darías tu vida por ellos. ¿Y entonces porque no hacer un esfuerzo en nombre de lo que mas amas? No se trata de ninguna revolución antojadiza, mesiánica, subliminalmente espuria. Es una burda patraña aquella famosa frase que proclama que las revoluciones se escriben con sangre. Son los fundamentalistas que actúan por amor al odio los que la enarbolan, tomando siempre y sin dudar la sangre del oponente, porque la suya, contaminada de vicios y miserias, de cinismo e hipocresía, es poco menos que sacra. Lo que te propongo es otra cosa. Se trata de modelar el cambio a través de una fuerza diferente: la intima convicción. Porque no hay sistema que pueda perdurar ni normas que nos admiremos en cumplir si no se sustentan en la intima convicción colectiva. Y es esa la fuerza del cambio. Y serán tus hijos los que van a recibir los frutos de ese cambio. Tal vez tengan la suerte de crecer y ser felices. Tal vez la vida les sonría en lo económico, en lo emocional. Tal vez puedas ayudarlos a crecer y tomar su lugar en el mundo. ¿Pero que si no es así? Tu hijo puede fracasar. Es especial para ti, pero puede no serlo para el mundo. Si, es una posibilidad. Entonces tenemos la obligación como padres –si queremos honrar literalmente la palabra- de hacer algo. La palabra responsabilidad es una expresión de enorme significado. Porque es tan vasto su contenido que son múltiples las variables que la expresan. Pero en este caso responsabilidad individual para con los que mas amas es además un acto de amor. Y LO QUE LAS PERSONAS CONSTRUYEN CON AMOR Y CONVICCIÓN NO PUEDE DESTRUIRSE. No es algo utópico ni alocado. Se trata de sumar, una tras otra, actitudes personales, conductas conducentes a consolidar en la intima convicción de cada uno que el gobierno de la sensatez es posible. Porque la pasión es condición necesaria, pero nunca suficiente. Tenemos la responsabilidad de crear un sistema que funcione independiente de los personalismos efímeros, de recrear las instituciones, de organizar la vida social y económica para que si alguno de nuestros hijos tiene la desgracia de fracasar en la vida tenga una red que contenga su destino. Un sistema que le permita acceder siempre a una nueva oportunidad.

Esa entelequia que llamamos peronismo, ese actor políticamente omnipresente desde mediados del siglo pasado, fue contaminando la escena política argentina. Si en sus orígenes respondió a la dinámica de su tiempo, la avidez por el poder de su líder, los que lo representaron cuando tuvo que exiliarse y los que lo lideraron tras su deceso, consiguieron degradar una cultura de sacrificio, de trabajo, de merito, de perseverancia, de justicia. Seis décadas después, lo que en otros países son logros normales para la gente común, la que abona con su esfuerzo cotidiano la base de la pirámide social, en Argentina es un sueño. “El sueño de la casa propia” “El sueño del 0 km “El sueño de mi hijo, el doctor”. Y otros tantos sueños que da vergüenza enumerarlos. Algunos realmente humillantes.

Los que supuestamente llegaron para cambiar la historia, los que levantaron las banderas de la “justicia social” nos inhumaron en el subdesarrollo. Hoy, cualquier asalariado de un país central vive mucho mejor que un obrero argentino. Y sin sindicatos fuertes. Porque el sindicalismo argentino es uno de nuestros grandes problemas. Perfectas estructuras diseñadas para reciclar el poder de verdaderos tiranos que gobiernan desde hace décadas, y que en su desidia, en su letargo, han dilapidado el esfuerzo y el trabajo de la gente que dicen representar. Converse con cualquier jubilado, personas que han trabajado honradamente toda una vida. Vomitaran un descreimiento hacia todo. Es común escuchar como se preguntan a si mismos: ¿Tanto esfuerzo para que? ¿Para que pésimos administradores les arruinaran la vida? ¿Que clase de maldito cinismo los condenó a una vejez desafortunada? ¿Cuánto mas tenemos que esperar para darnos cuenta del origen de nuestros males?

El peronismo abonó la pobreza, la administró, la recicló y la consolidó porque allí, donde hay exclusión y necesidad, supo sacar provecho: son sus punteros rentados, travestidos de benefactores sociales, los que sustentan la médula de su poder. Sostienen la dependencia de los pobres como instrumento de coerción política. ¿Podremos algún día romper con esta matriz que nos ha traumado al punto de creer que no hay gobernabilidad sin peronismo? ¿Podremos algún día extirpar el karma demagógico, esa ambivalencia oportunista que tanto daño nos ha hecho? La crisis habitacional desnudó la gran desidia populista, la mentira de los que llegaron para cambiarnos la vida para mejor. ¿Que clase de justicia social se construye sobre la base de una línea entre pobres y ricos cada vez mas evidente? Si alguna vez lo intentaron, fracasaron. Seis décadas después la realidad nos exime de cualquier comentario.

Las estadísticas son un alegato elocuente contra la retórica. La verborragia y el bombo jamás solucionaron problemas. La cultura política del peronismo han acostumbrado a la gente a aplaudir antes que interpretar en silencio y atentamente las entrelíneas de lo que dicen y porque lo dicen. Los presupuestos asignados a infraestructura familiar –porque de eso se trata el concepto, de dotar de una estructura básica a la familia y valorar los elementos que la definen, como un techo- respondieron siempre a un voluntarismo que pretendió anestesiar la necesidad sin resolverla nunca. Y en el medio siempre estuvo, por accion o por omisión, el halo de un justicialismo "generoso" con los mas necesitados.

El problema habitacional no es nuevo. Es un problema enorme que ningún gobierno quiso o supo resolver desde que en 1972 se creara por Ley 19.929 el Fondo Nacional de la Vivienda (FONAVI) enmarcándose sus alcances en la Ley 21.581. Y tan grande era la problemática habitacional -hace ya casi cuarenta años- que por Ley 23.966 se creó un tributo específico para un destino preciso: el Fondo Nacional para la Vivienda se compuso a partir de esa ley del 42 % de lo recaudado por el impuesto a los combustibles. Una masa de dinero enorme para un problema de idéntica dimensión. Pero como los gobiernos mediocres tienen que reinventarlo todo para quedar en la historia –dejando de lado la lógica de una administración eficiente de lo que ya existe- por Ley 24.464 de 1995 -22 años después- se creó el Sistema Federal de Vivienda que entre otras cosas creó los Institutos provinciales de la Vivienda para girarles los fondos del FONAVI y sumar a ellos el recupero de los créditos.

Pésimamente administrados, del análisis de la ruta de las partidas enviadas por el gobierno nacional a los institutos de vivienda provinciales, surge que, en muchos casos, los fondos fueron utilizados discrecionalmente por los gobiernos de las provincias para cualquier cosa, menos para su destino específico. Y pudieron hacerlo porque estaban habilitados por una ley de emergencia de 2002. Tanto gusto tomaron por la arbitrariedad en el manejo de los fondos que hoy día se siguen manejando de esa manera aunque la emergencia, todos sabemos, quedó atrás hace tiempo. Entre tanta pantano cabe reconocer un mérito: el de aquellas provincias que recibieron poco y nada de esa enorme masa de dinero y con poco hicieron mucho, por caso, San Luis donde el deficit habitacional converge a cero.

Pero el gobierno federal, el actor principal de este entramado, jamás auditó el manejo de los envíos y no se interesó por el resultado de su ejecución. Es ese desprecio por las cosas tangibles, las que esperamos con ansiedad resolver el común de la ciudadanía, lo que demuestra que valor tenemos para aquellos que han detentado el poder político en estas últimas décadas. Somos números. Somos nada. Solo voluntades a la hora de votar, nada más. Es esa cultura política la que tenemos que desterrar.

Este es un pequeño ejemplo de los números y los logros de un gobierno que se autoproclama nacional y popular:

  • Plan Federal de Viviendas I –120.000 viviendas - lanzamiento año 2004 - ejecución 3 años- Prespuesto $ 3.900 millones.

  • Plan Federal de Viviendas II -300.000 viviendas – lanzamiento 2004 – ejecución 3 años. Prespuesto $ 17.000 millones.

A la fecha, Diciembre de 2010, se han terminado 80.000 viviendas de un total de 420.000 previstas de entrega para el 2007. Por lo visto nunca se completaron los $ 3.900 millones, ni mucho menos los $ 17.000 millones. Fueron sumas virtuales, expresiones de deseo o ardides de púlpito para conformar la inquietud de una masa de votantes ingenuos. Y vaya a saber en que condiciones fueron entregadas las 80.000 que se finalizaron, no solo por lo edilicio, sino también bajo que jerarquía jurídica se la adjudicó: si como corresponde, recibiendo la escritura, con boleto de compraventa o una simple acta de posesión. Y quienes fueron sus adjudicatarios: En un solo caso, en el municipio de J.C.Paz, el caradurismo llegó al maximo. Poco menos de un centenar de viviendas se repartieron entre parientes de la plana intermedia del municipio y de algunos punteros políticos. Si un canal de TV no saca a la luz la miserable actitud de la intendencia, el despojo se hubiera consumado y los que verdaderamente la necesitaban jamás la hubieran recibido.

Este es el mismo gobierno –nacional y popular- que sin haber cumplido con una promesa tan cara a las familias argentinas, en el camino, tomó la decisión de subsidiar una aerolínea cuasi monopólica que solo utiliza el 25 % de mis compatriotas y le insume en promedio $ 1.500 millones anuales de déficit; el mismo que compró material ferroviario de tercera a Portugal, España y China –que cinco años después aun no rueda- y malgastó $ 12.000 millones; que subsidió el circo del futbol con $ 600 millones; y que absorbió fondos millonarios de retiro y publicitó solo una minúscula parte su destino. No terminaron de hacer nunca lo que prometieron y, como si eso fuera poco, sumaron en el camino nuevos problemas. Es esta cultura política amanerada, hipócrita, cínica, ineficaz por antonomasia, la que debemos desterrar. Eso es peronismo modelo siglo XXI en su más pura expresión.

Debemos despertar y sincerarnos. Corregir esta maquiavélica maquina de fracasos que a base de un clientelismo inhumano se ha enquistado en el poder y se mantiene viva, curiosamente, parasitándose en los sectores más vulnerables, devorando sus anhelos. Sino lo haces por vos, hacelo por tus hijos. Ellos no se merecen vivir en un pais donde la “viveza” sepulte la sensatez.

5 comentarios:

Pantera Solitaria dijo...

Claudio exelente forma de debutar en este humilde espacio que lejos esta de ser hipocrita y clientelista, te doy la bienvenida a este espacio encargado de desenmascarar a los tiranos que con frases populistas y dadivas miserables compran voluntades.
Bienvenido!!!

Anónimo dijo...

Nice site, nice and easy on the eyes and great content too.

Dejalo Si Te La Bancás dijo...

La presente es una visión pobre, inaceptablemente sesgada y a todas luces clasista sobre nuestra historia reciente. Pasquín propagandístico de evidente corte gorila, no hace mas que destilar odio sin molestarse en analizar seriamente nuestra intrincada historia. Quien emite semejante juicio sin una investigación acorde, odia al pobre y al único gobierno que hizo algo por el ya que juzga sin tomarse el trabajo de estudiar sus orígenes. Un análisis serio es aceptable y debatible. Esto es basura.

Claudio Di Rosa dijo...

Curiosa formas adopta la defensa de los pobres cuando los prosélitos de un movimiento "nacional y popular" -tras 60 años de ejercicio o influencia en el poder- ni siquiera reconocen su estrepitoso fracaso: los pobres de hoy son mas pobres -en calidad y en cantidad- que hace sesenta años... no hay justicia social, no hay independencia económica -mandamos a imprimir nuestra moneda a Brasil!!!!- y nuestra soberanía política tiene que ir de la mano del apoyo de países sin peso específico, porque no supimos construir durante seis décadas nuestro lugar en el mundo. "Pasquin" "Gorila" y la repetitiva "odio" son palabras que, en un párrafo tan pequeño, no hacen mas que demostrar el triste alegato y la pobreza intelectual de los que, travestidos de intelectuales, apelan a la pasión como única forma de supervivencia... lo que a todas luces exhibe el comentario de "dejalo si te lo bancas" -curioso nombre para alguien que intenta desafiar a otro academicamente- e3s justamente lo que tenemos que desterrar... los hechos, son simplemente eso, hechos... y el peronismo, esa amalgama populista, pasional y necia, fracasó...

PS dijo...

Guau..... que clase de historia resumida en 8 renglones..... al dejale si ta la bancas.... apurame a mi que yo no pregono la palabra pedazo de pancho..... a mi ni a claudio nos garpan por esto es solo por ansias de decir la verdad aquella que vos junto a otros blogueros pagos por esta mafia menosprecian llamando de Oligarca o gorila a cualquiera que les muestre la otra cara de la moneda.... en pocas palabras cerra el ogt pancho....